21/4/16

Una vuelta por acá

Hace rato que no escribo. Paso por un silencio lleno de palabras que en algún tiempo con tiempo empezaré otra vez a coser (o "cocer").

Por el momento va una invitación a participar de la Diplomatura de Educación en Museos en la que soy profesora. Sé que la inscripción cierra a fin de abril así que ahí van los datos para los que quieran explorar. Nos vemos pronto!

http://uaionline.uai.edu.ar/logon/carrerasonlineofert.asp?carrera=EEL7&plan=14&oferta=204


16/12/14

El amor y sus miedos en cajitas para ver- Visita virtual al Museo de la Inocencia- Estambul-Turquía

"¿Qué tanto será?" Canción de Violeta Parra
Animación Vivianne Barry

Y una se cruza con el amor y se queda ahí hecha un ruido, 
aterida de la noche y aterida de la vida. 
Y el terror aprovecha la volada y ocupa todos los sillones de la casa. 
Y una se lo queda mirando y quiere sacarlo a escobazos, 
pero apenas le sale una voz como de sopa. 
Por eso una elige el silencio y se queda quieta 
esperando que se vaya por alguna ventana 
o se disuelva en algún vaso con agua. 


El Museo de la Inocencia es un libro de Ohran Pamuk y también un museo.
Curiosamente el museo fue imaginado antes que el libro. Este año ganó el premio al museo europeo del 2014. ¿El tema? El amor. Pero no un amor de estampita. Más bien un amor que tiene poco de inocencia.

Paso 1

Estoy frente al museo. Ya sé que es una casa que compró el mismísimo Ohran Pamuk en el barrio de Estambul en donde transcurre la novela. Empiezo a leer el libro en la calle. De pie. Con el cuerpo bien recto. Las primeras letras en voz alta y el resto murmuradas. De repente escucho que lo de adentro me llama. Cierro el libro. Entro con paso lento y como de sacramento. Sé que voy a olvidar mi nombre una vez que las voces me envuelvan. Apoyo el ejemplar en el piso y dejo evidencia de que antes fui alguien que leía y que está a punto de desaparecer. 


Paso 2

Uso cámara de fotos para captar cada gabinete. A algunos les saco varias fotos, especialmente a los que hablan de la rabia y a los que marcan el paso del tiempo. 
El de la nena andando en triciclo lo miro nada más. Sé que no voy a poder captar lo que veo y prefiero quedarme con lo que mis ojos recuerden. 
En mi cuaderno de notas escribo un propósito: "Armar una escenografía con mis recuerdos en la pared del living de mi casa, de algo tienen que servirme los papeles de chocolates regalados."

Paso 3
Me robo algo del museo. Como el protagonista del libro, 
saco algo que no me corresponde. 
Lo escondo en la manga de la camisa. 
Me hago la disimulada para que nadie lo note y camino
como mirando las repisas.
Asiento frente a algún cartelito y comento con algún guardia lo maravilloso que es todo.
Que me encanta el lugar, que me fascina, que me enamora.
Nadie va a sospechar si soy capaz de esconderme a la luz del día. La clave para no ser descubierta es dejarlo todo al descubierto.



Paso 4
Colillas de cigarrillos fumados por "ella"
Lloro por amor un rato. Por los desencuentros y las pérdidas. Por los gritos y los silencios eternos. Por las dudas y los acantilados. También lloro por la inevitable humanidad que sufrimos los amantes. 
Esa desamarañez a la que estamos condenados y que nos acerca tanto a los muñequitos rotos del fondo de cajón de juguetes.  Dejo en el libro de visitantes una nota: "El museo es lindo, pero no se ve la inocencia prometida en ningún lado. En la tienda deberían venderse pañuelos de tela para quien necesite secarse las venas"



Paso 5
Repito el recorrido para volver a ver. Paso otra vez por los lugares favoritos y trato de aspirar lo que hay en el ambiente. No quiero salir. Aunque sé que la realidad es la otra, no quiero ir afuera. Prefiero quedarme en ese espacio donde los miedos quedan guardados en gabinetes. Pienso que tal vez pueda creerme que son historias de otros y que la mía no se le parece en nada. Pero fracaso en mi intento. De pronto unas llaves colgadas se me transforman en lluvia y me doy cuenta que mi yo ya se escapó por una rendija. Suspiro y me aprieto a mi bolso. En el tranvía vuelvo a acordarme de la boleta de luz que no pagué y de los regalitos que tengo que comprar antes del avión.

Paso 6
Al llegar a casa llamo
a mi amiga Silvia Paz
(esa que sabe cómo hacer para que los frascos
o los botones se conviertan en cuento)
y le muestro las fotos
del museo.






19/11/14

Libros que saben del camino de los tomates- Visita a la Biblioteca "Juanito Laguna"- Ciudad de Buenos Aires

¿A dónde lleva el camino de los tomates, 
                    ese que hace que las conversaciones 
                                        se vuelvan ramas?

Hace poco estuve en la biblioteca "Juanito Laguna" y me volví con mi cuaderno de apuntes lleno! Para el que no la conoce es la que soñaron y pusieron en marcha Marcela Carranza, Roberto Sotelo y Marta Polimeni.
Funciona en una de las sedes de UTE, el sindicato docente, y estas son algunas de las cosas que no me quiero olvidar

Los libros están puestos como panecitos en una vidriera
Los muebles tienen puertas que sirven para exhibir libros, son puertas que están abiertas mientras funciona la biblioteca y que se cierran cuando hay otras actividades en el lugar. En cada una de ellas hay varillas que sostienen los ejemplares y un elástico que no deja que se caigan.
También hay una estantería baja y de color azul que solo se usa para mostrar textos. Los libros se apoyan sobre atriles y van cambiando según quién venga de visita...es que a los visitantes se los espera con el plato preferido y el mantel ya puesto...


Las ramas de los libros pueden llegar a marte o a Uruguay
Cuando alguien dice buscar un libro se le ofrecen también otros. Los bibliotecarios proponen más textos de los que se les piden tratando trazar puentes o líneas imaginarias entre unos y otros. Como si las conexiones fueran necesarias para escaparse a otros espacios desconocidos que tanto saben de nosotros mismos.

(Estos son algunos de los libros que se me mostraron ese día:
Una casa para el abuelo”- acá la muerte se acomoda en la vida como un zapato en su media,
Millones de gatos”- un poco de humor negro para un relato más antiguo que la editorial que lo vende
Poe.Cuentos de imaginación y misterio”- los grabados llenos de detalles y el trasfondo de la muerte del ilustrador por intoxicación con plomo como espejo de los terrores del escritor
Caperucita” de Adolfo Serra- un espacio y un tiempo en donde lo rojo y lo negro cuentan la historia en primera persona)


El préstamo es fácil y todos los libros pueden irse a casa
Una fotocopia del DNI y listo. No hacen falta boletas de luz ni recomendaciones ni garantes. Los que se hacen socios saben que cuentan con la confianza. Además no hay libro especial que no pueda salir y hasta el ejemplar más caro se puede prestar. Todos los textos están a la mano para ser abiertos y compartidos porque no hay nada peor que tener la desgracia de ser importante y que nadie quiera tocarnos.



La compra de libros se parece más a la búsqueda de un arqueólogo que a la de un oficinista acostumbrado a apretar botones 
Muchos de los libros que están en la biblioteca no se consiguen en las librerías comunes. Se conocen de lecturas de algún viaje, de reseñas extranjeras o de haberlos leídos de chico, pero no están en los catálogos cercanos ni se sabe bien por dónde dar con ellos.  Buscarlos es como tratar de encontrar la dracma perdida, es soñarlos despierto hasta dar con su paradero. Por eso hay muchas compras que obligan al celular y a los gritos de euforia "¡¡¿A que no sabés lo que acabo de encontrar?!!" para contar que por una de esas casualidades la colección completa de "tal" estaba en un puestito olvidado o que ese libro "cual" de 1940 apareció en la casa de una tía que no se visitaba hace años.


La edad no cuenta a la hora de elegir lecturas
Los libros tienen una organización abierta y el único sentido es orientar la búsqueda. Un eje es la temática y otro la complejidad de los textos, pero no hay marcas que restrinjan la elección.
Un chico muy chico puede mirar un libro ilustrado de Poe y un adulto enterarse de las aventuras de Pedro, el conejo de Beatrix Potter. Nadie puede saber de antemano lo que nos gusta y lo que no.









Puerta de salida
Les dejo el blog y la dirección de facebook. Ahora están en plena mudanza, pero en cuanto haya lugar nuevo ¡nos vamos a enterar!

El blog: juanitolagunabiblioteca.blogspot.com.ar

Facebook: facebook.com/juanitolagunabiblioteca?ref=hl


Yapa
Va este fragmento de la entrevista que le hice a Marcela Carranza y que acaba de salir publicada en la revista "A construir"

"A mí no me interesa ser la única que conoce que  fulanito existe. El “guetito” de sabios no me interesa. Quiero que la mayor cantidad de gente conozca que tal libro o tal autor es interesante. Para que lo trasmitan y los chicos que tengan cerca se enteren desde chiquitos, no de grandes.
Me gustaría que estos libros no se queden quietos y que los lleven, los lean, los gusten y los miren…creo que el encuentro que proponen los libros es una manera de que grandes y chicos disfruten juntos, creo  en la literatura como felicidad compartida."